Hay sabores, aromas, voces o imágenes que, a pesar del paso de los años, quedan grabados en nuestra memoria y podemos volver a sentirlos una y otra vez con solo cerrar los ojos. Pueden ser de recuerdos buenos o malos, pero hoy quiero hablarte de los primeros y en concreto, del que tengo en casa de mis abuelos y los molinillos de café.

Cuando era niña y durante muchos años debido al trabajo de mis padres, dormía muchas noches en casa de mis abuelos y tengo un recuerdo más que agradable del olor que tenía la casa cuando me levantaba: olía a café recién hecho. Café que mi abuelo acababa de moler a mano para no hacer demasiado ruido y con el que preparaba sus galletas hervidas. ¡Qué ricas estaban!

De hecho, creo que mi afición al café comenzó en esos desayunos. Pasó mucho tiempo hasta que pude tomar café de verdad, pero hoy podría describirte con pelos y señales el agradable sabor que éste producía en mi boca cada vez que me dejaban saborearlo lo más mínimo.

Pues bien, este recuerdo ha hecho que hoy me lance a hablarte de los molinillos de café o, más bien, de los tipos de molinillos que existen y cuál deberías escoger en función de las necesidades que tengas.

Y es que a pesar de que todos tienen la misma función, moler café, no todos lo hacen de la misma manera, ni te van a dar el mismo servicio. ¿Te parece si lo analizamos? Nos quedaremos en los más comunes: el manual, el eléctrico y el de muelas.

Molinillos de café manuales

Hoy en día son muchas las personas que los tienen en casa más bien de decoración o como un elemento de recuerdo de la familia, pero lo cierto es que este tipo de molinillos funcionan y se han modernizado mucho, así que si quieres uno de ellos, no tienes por qué usar uno clásico.

¿Cuáles son sus ventajas? La principal es que si tienes un gran control del aparato, podrás moler al milímetro el grano de café de la forma que lo desees. Además, son fáciles de limpiar y el sabor del grano es puro.

Sin embargo, también presenta ciertos inconvenientes: es más lento porque lo tienes que hacer tú y las cantidades a moler son pequeñas.

Por tanto, ¿para quién es ideal? Personas a las que les encanta el café tradicional, recién molido y que no tienen prisa por la mañana o no les importante levantarse pronto para hacerlo.

Molinillos de café eléctricos

Son los más vendidos para los hogares donde les gusta moler su propio café de la forma más homogénea posible. Son fáciles de utilizar, aunque su limpieza requiere de más cuidado que el molinillo manual.

¿Su gran ventaja? La rapidez con la que vas a tener a tu disposición los granos de café molidos. Sin embargo, la gran desventaja es el ruido que hacen. Es cierto que hoy en día son mucho más silenciosos, pero siguen siendo desagradables de escuchar cuando te levantas por las mañanas.

Molinillos de muelas

Muy similares a los anteriores, la principal diferencia y ventaja al mismo tiempo es que las muelas trituran el café de manera uniforme y fina, de manera que se puede utilizar el grano molido en cualquier tiempo de cafetera.

Además, son mucho más baratos que los anteriores (al menos, por regla general) y todo ello hace que sea una de las opciones preferidas por los amantes del verdadero café. Suelen ser de metal y de cerámica, siendo estas últimas más caras, pero también mejores, porque no se recalientan como el de metal o el eléctrico y no dejan sabores ajenos en el grano.

¿Y si te lo llevas molido?

Como ya sabes, en Aromas de Café nos gusta poder dar el mejor servicio a todos nuestros clientes. Por eso, cuando hagas tu pedido de café no olvides indicarnos si lo quieres en grano, molido o en cápsulas compatibles con cafeteras Nesspreso