A lo largo de mi vida he realizado viajes por diferentes motivos: trabajo, ocio y, también, por pasión. Sí, porque hay ocasiones en las que tu único propósito es descansar y pasarlo bien, otras responder a las necesidades de tu negocio o de la empresa para la que trabajas, pero también, hay viajes que haces en la vida por pura pasión. Pasión por lo que más te gusta. Un grupo de música, una cultura y, también, por el café, entre otros motivos.

Así que si eres un verdadero amante del café, quédate a leer el artículo al completo, porque vamos a viajar a los siete mejores destinos del planeta para personas como tú, que no sólo no pueden vivir sin café, sino a las que además les gusta todo lo que rodea su mundo: desde su cultivo, pasando por el proceso de producción, distribución, etc, hasta que finalmente termina en esa taza de la que tanto disfrutas.

7 destinos que te van a llevar a ti, amante del café, a recorrer el mundo de una punta a otra. ¿Te apuntas? Entonces prepara tus maletas virtuales porque el viaje empieza ya.

1. Italia, la cuna del café europeo

Si hay un destino por excelencia para los amantes del café cerca de España, ese es Italia y en concreto las ciudades de Roma y de Venecia, donde se pueden degustar algunos de los mejores cafés del mundo, procedentes de destinos muy variados. ¿Su secreto? La técnica a la hora de preparar el café. No en vano son los responsables de que hoy pidamos café expresso o capuccino, entre otras preparaciones. Y si a esto le sumas la alegría de las calles de la capital italiana o el trasiego de turistas y góndolas en Venecia, el placer es todavía mayor.

2. Colombia, el mejor café del mundo

Los cafetales colombianos forman parte del Patrimonio de la Humanidad

Y no, no lo digo yo. Lo dicen los verdaderos amantes del café y todos los premios que justifican que en Colombia se produce el mejor café del mundo. Tal es la fama del café que se produce en esta parte del mundo y de sus cafetales, que la propia UNESCO los ha declarado Patrimonio de la Humanidad.

Aunque hay cafetales en prácticamente cualquier parte de este país, una de las zonas a nivel turístico que destaca por encima de otras es la del Valle del Cauca, donde se encuentran las haciendas más antiguas del país, que datan de la época colonial. En esta zona puedes visitar los cafetales y catar el resultado de sus granos, en los diferentes tours que se realizan cada día. Sin duda, la mejor manera de vivir el mundo del café, de principio a fin. Donde cultura, historia y sabor se dan la mano.

Un café, el de Colombia, del que también puedes disfrutar sin salir de casa, comprando en Aromas de Café las variedades Cachalú ecológico o el descafeinado Colombia Agua Suiza.

3. Cuba, fuerte y con licor

Es cierto que el café cubano no es más el famoso, aunque sí que se producen muy buenas variedades de café y con mucho sabor. Sin embargo, el arraigo que tiene esta bebida en el país es muy fuerte; tanto como las combinaciones que se suelen preparar en los diferentes bares y cafeterías, donde el licor forma parte de ellos muchas veces. En este sentido, te recomiendo que lo pides en La Habana.

El café de Cuba es fuerte y dulce al mismo tiempo, ya que se muele con azúcar, por lo que es ideal para tomar con algún dulce. Disfruta de un café cubano solo. ¡Te va a encantar! Y no te olvides de probar los combinados autóctonos, mientras disfrutas de la música y de la alegría de sus gentes.

4. Brasil, un paraíso para el verdadero amante de café

¿Qué te voy a contar de Brasil que no sepas si eres un verdadero amante de café? Y es que éste es uno de los lugares que más exporta café del mundo y, por tanto, sus granos se pueden probar en cualquier parte (produce un tercio del café que se consume en el mundo). Eso sí, si lo pruebas en el mismo Brasil, la intensidad del mismo será aún mayor. Además, también puedes hacer visitas a algunas de las haciendas de café más antiguas del mundo (al menos en esa parte del planeta).

Uno de los aspectos que más se aprecian del café de Brasil es su aroma. Un aroma que inspira y mejora el estado de ánimo, que te transporta a un estado total de bienestar. Por esta razón, tomarlo en ciudades como Sao Paolo o Río de Janeiro produce todavía una mejor sensación. Las maneras de prepararlo también son muy variadas, así que si puedes….¡prueba todas las que te dejen!

El famoso café turco

5. Turquía, con mucha pasión

La magia y la pasión que se ha trasladado siempre de esta tierra, especialmente en música y literatura, también está presente en el café. Si bien es cierto que es más típico tomar té que café, éste último forma parte de las tradiciones de sus gentes y eso se nota a la hora de prepararlo. Es muy probable que visitando las calles de su capital o de pueblos más pequeños te encuentres con alguna muestra de esta exhibición ancestral.

El café de Turquía tiene un aroma y sabor intenso. Eso sí, es un café que no se filtra. Por tanto, la tradición manda que hay que esperar un momento antes de comenzar a tomarlo cuando te lo sirven, pero sin dejarlo enfriar y hacerlo a sorbos, de manera que dejas de tomarlo cuando comienzas a notar los posos del café. Por supuesto, ésta es sólo la forma tradicional de servir el famoso café turco, pero en cualquier cafetería podrás degustar sus variedades, sin tener que notar sus posos.

6. Etiopía, el origen del café

Antes de que el café se extendiera por Oriente Medio y más tarde por el resto del mundo, los primeros orígenes del café se remontan a esta tierra. Hoy en día, una de las variedades más cotizadas y valoradas del mundo, el café Sidamo,  se producen Etiopía. Así las cosas, si viajas a la capital del país, no te olvides de pedir esta variedad.

La forma de preparar el café, que supone todo un ritual dotado de gran tradición, llama la atención de turistas y curiosos. Sin duda, una visita a este país merece la pena. Pero si no pudieras, en Aromas de Café ponemos a tu disposición 2 de sus variedades más conocidas: el ya mencionado Sidamo, y el Wild Grown Kafa Forest, que se caracteriza por su sabor picante, acidez media y notas a chocolate.

7. Singapur y su famoso café Kopi

Este café está considerado uno de los mejores del mundo y en su país de origen, la República de Singapur, es toda una institución. En su capital podrás degustar el Kopi, es decir, café, en cualquiera de sus Kopi Tiam (cafeterías), donde la lista de formas de prepararlo es realmente larga. Entre algunas de las más conocidas están: Kopi Gau, es decir, café solo, que tiene un sabor muy fuerte e intenso; Kopi pro, algo más suave y con mayor cantidad de agua; Kopi C Kosong, café con leche evaporada y sin azúcar.

Es precisamente en Singapur donde se produce el café más caro del mundo: el Kopi Luwak. Una variedad que no está exenta de polémica, ya que se obtiene de los granos extraídos de las deposiciones de la civeta, un animal autóctono que se alimenta a base de bayas de café y que al no digerirse en su estómago, salen enteros, sin la cáscara de la baya. Por supuesto, la higiene a la hora de tomar el café está asegurada, ya que los granos son previamente lavados y pelados, además de tostarse y molerse.

Pero, ¿por qué coger los excrementos de un animal? Además de por lo que he mencionado de que los granos no son digeridos, uno de los beneficios de este «curioso proceso» es que las enzimas del aparato digestivo del mencionado animal restan acidez al café, así que tomarlo solo es realmente agradable y no necesita de una sola gota de azúcar. Eso sí, su producción es muy escasa y de ahí que sea tan caro; pero realmente merece la pena, porque su sabor es único, al igual que su aroma.